Por ahora

Capítulo Único

"Nadie hizo nada. Y mientras nadie haga nada, ellos simplemente seguirán haciéndolo."

BR, Tomo 15


Categoria: Libros > Los Juegos del Hambre > Por ahora

Genero: General


autor: MakotoBlack

Ahí donde haya un espacio íntimo para publicar... ahí me verán :P

Por ahora: Capítulo Único

autor: MakotoBlack

Ni siquiera sé quién está delante de mí, no lo sé, su espalda me es casi borrosa porque en este momento el único sentido que me funciona es el oído, expectante, alerta; es como si todas fuéramos orejas, gigantes e inútiles para hacer otra cosa que no sea escuchar, esperar. Cada una piensa en sus propias condiciones, todas tienen sus temores personales, estamos siendo devoradas por nuestros demonios personales, salvajes y aguerridos; ¿quién de nosotras será la siguiente?... esa era la pregunta en todas las cabezas, clavada en todos los ceños fruncidos, ardiente como una herida entre todos los corazones.

                La mano se filtró suavemente en el recipiente, revolvió dentro como si quisiera hacer bailar a los habitantes de una pecera, pececillos dorados con los nombres de todas tatuados en el lomo, en las escamas; ojalá se les cayeran una a una, ojalá se murieran todos y cayeran al fondo oscuro de un abismo, donde esa mano no los alcanzara. Pero lo hace. La mano alcanza a uno de los pececillos y lo comprime, lo asesina apretándolo hasta volverlo un trozo claro y liso de papel y todas las orejas que esperan se congelan pendientes de que diga el nombre; de fuera puede creerse que reverenciamos, que esperamos con emoción de recién casada la llegada del llamamiento, pero no es así, estamos muriendo de angustia y nuestros padres y hermanos sufren también allá afuera.

                ¡No quiero!... ¡Por favor, yo no quiero ser la elegida!, no puedo ser yo, no sirvo para eso, me matarían nada más escucharse la salida, sería una presa fácil… no quiero, yo no quiero, quiero vivir, quiero amar, casarme, tener hijos, heredar el negocio de mi padre, ser alguien… yo no quiero salir elegida, no es un honor, es una masacre, nos llevan a una arena a asesinarnos unos a otros, a matarnos, a gozar con nuestra agonía… ¡yo no quiero!

                -¡Maysilee Donner! –El nombre retumba y es como si cada músculo de mi cuerpo se ablandara, de pronto el aire vuelve a mi cuerpo y dejo de ser una oreja, la chica de enfrente también lo hace y las de más adelante, las de atrás; de pronto es como si todos los pulmones del lugar volvieran a tomar aire, viven, ¡Han vuelto a vivir y yo seguiré viva!

                Somos muchas, por no decir todas las que nos alegramos, las que quisiéramos estirar los brazos al cielo y agradecer, pero entonces el horror vuelve como una bofetada; Maysilee Donner, yo conozco el nombre, yo conozco ese nombre.

                Me vuelvo, es ella, la conozco… ¡yo la conozco!, hemos corrido juntas, hemos compartido dulces, galletas… ¡yo la conozco!... la abrazo, puedo hacerlo rápidamente, se siente rota, herida, yo también lo estaría; quisiera sanarla, reconfortarla, pero mi padre no me enseñó a curar esas heridas, no esas. Las dos se abrazan, idénticas, sienten que no volverán a verse y yo también lo presiento, pero no podemos decirlo, debemos darnos ánimos; se aleja, la vemos alejarse tratando de contener la horrible sensación.

                Y nos invade el alivio. Pero la culpa azota luego como un latigazo y en el estertor de ese relajamiento, ¿qué somos?, ¿cómo podemos alegrarnos de no ser elegidos y ver con buenos ojos que otra sea la que hoy acabe su vida?; nos han vuelto insensibles y vacíos, el Capitolio nos quiere quitar todo, todo nos ha quitado, todo se lleva, incluso lo que tenemos dentro. Maysilee Donner era mi amiga, y hablar en pasado no está mal empleado, ella era mi amiga; no me queda más que darle ánimos, rezar cada noche porque lo logre, porque viva o mejor aún, porque si pierde sea rápido y misericordioso.

                En poco tiempo ya no estará más mi nombre dentro de la pecera y serán otros peces los que queden a merced de la red del Capitolio, cuando mi nombre deje de aparecer, se habrá acabado todo y podré volver a la tranquilidad; entonces, no tendré nada más que temer… entonces, estaré del todo a salvo, seré feliz atendiendo el negocio de su padre, curando a los mineros o a quien quiera que lo necesite… cuando mi nombre deje de aparecer, se acabará, no tendré que temer más de esto. Puedo sentirme aliviada pensando en ello, puedo sentirme en paz.

Ingresa para comentar con:

Comentarios



Todos los derechos de personajes y nombres son propiedad de sus respectivos autores citados en cada fanfic. Escríbenos: equipo@fictopia.net
Fictopia.net @ 2011 - forever
By: Boredsoft.com ( ._.) is made for boring you!