Encadenada a ti

"Madame Bliss"

Un encuentro que lo cambiara todo...


Categoria: Historia Original > Original > Encadenada a ti

Genero: Drama


autor: Liz_nefer

Soy Liz, una chica que gusta de escribir sus locuras, y darlas a conocer, otras prefiero reservarmelas, aunque sin duda hay quienes me convencen de subirlas... 

Encadenada a ti: "Madame Bliss"

autor: Liz_nefer

 

Eran las 2 de la madrugada de un Martes… las calles estaban solitarias, sin un alma alrededor. Las gotas de lluvia golpeando contra el suelo, o el techo de alguna casa, era lo que solo los oídos de cualquier ser humano podría escuchar. La oscuridad era lo único que reinaba en aquella ciudad.

Una mujer cubierta con una gabardina de pies a cabeza, caminaba con rapidez, con un bebe de apenas 3 meses de nacido en brazos, cubierto con un cobertor para evitar que se enfriara. Su cabeza giraba a todas direcciones, para verificar que ella y su bebe eran las únicas ahí.

La seguridad había desparecido en el mundo desde 2 años atrás, después de que demonios, vampiros, hombres lobos, dioses, y demás razas salieron a la luz después de un ataque al gobernador. Ahora lo humanos eran la especie que estaba por extinguirse, eran más que simple alimento para las demás razas. Para otras, las mujeres eran un símbolo de fertilización, solo servían para un propósito... tener su descendencia y después morir...

La mujer encapuchada detuvo su paso cuando la bebe que tenia en brazos comenzó a sollozar, para segundos después continuar con un llanto sonoro, rompiendo por completo con el silencio de las calles. La chica se recargo en la pared entre un callejón, arrullo al bebe y susurro palabras tiernas para que dejara de llorar, cosa que no ayudo en absoluto, poco después entendió la razón.

De la nada un ucurito* emergió de la tierra, mostraba sus colmillos llenos de sangre combinados con saliva, sus orbes negros no dejaban de ver a la joven. La cabeza ladeaba de derecha a izquierda. La chica abrazo con fuerza a su bebe y sin quitar la mirada del ucurito retrocedió por el callejón, hasta que el temblor de sus piernas le imposibilito el movimiento, tirándola de rodillas.

Carne fresca… - Se escucho acompañado por un gruñido gutural, rompiendo por completo el sonido del llanto del bebe. El ucurito brinco hasta la joven pero fue detenido por un campo de fuerza. Estaba furioso. Utilizando sus garras, intentaba quitar el campo - ¡una bruja! No aguantara mucho… dame a ese bebe y sálvate… -

La chica negó con la cabeza, abrazando con fuerza a su bebe. Esto enfureció más a la bestia. Utilizando más fuerza golpeo el campo quebrándolo poco a poco. Los llantos del bebe aumentaron al igual que los gruñidos de la bestia.

El campo de protección no aguantaría más, los golpes proporcionados por el ucurito estaban logrando su propósito. La mujer estaba más que resignada a que moriría. Un brazo del ucurito logro atravesar la barrera, pero no los alcanzo, solo se agitaba en el interior con desesperación.

La chica lo miro a los ojos con terror. No quería morir, pero no entregaría a la única familia que le quedaba, su bebe.

- Hueles delicioso… ¡te comeré! - grito dejando por un instante sorda a la chica.

La bestia saco su brazo. Se relamió los dientes y pego un brinco con intención de romper por fin la barrera. Sin embargo unos centímetros antes de tocar la barrera se cubrió en llamas de color azul centellante, que lo quemaron con rapidez.

El ucurito chillo con fuerza, logrando que las ventanas más cercanas se rompieran de golpe. El cuerpo de la bestia resbalo hasta el suelo. Se hacia cenizas lentamente. La mujer se quedo paralizada por lo que sucedió, no entendía que había pasado. ¿Qué ocurrió en ese momento?

Su respuesta fue contestada al instante en que una risa chillona se abrió paso entre las sombras de la Avenida, una anciana se acercaba utilizando un bastón como apoyo extra para caminar. Traía puesto un vestido cómodo y un impermeable para cubrirse de la lluvia. La anciana se acerco hasta el campo de protección, y con su bastón partió en dos la cabeza quemada del ucurito 

- No temas, soy igual que tu… ven - estiro su mano hasta la barrera, que casi al momento en que la toco se rompió dejando solo destellos de luz verde que se desvanecieron lentamente.

La anciana sonrío con ternura a la joven. Al principio la mujer dudo si tomar su mano, no estaba segura que tramaba, pero de lo que si estaba segura era que había sido salvada por ella, y que sin su ayuda ahora mismo tanto su bebe como ella  serian la cena de aquella bestia. Ese pequeño pensamiento, le ayudo a convencerse. Agarro con fuerza a su bebe y se levanto. 

- Sígueme, es mejor ponernos a salvo… no queremos que nos ataquen ¿verdad? - la chica asintió con la cabeza, cubrió al bebe todo lo que pudo para que no se mojara más de lo que ya estaba, para después caminar tras la anciana que ya había tomado un rumbo.

El trayecto fue largo, pero no lo suficiente como para agotarla. Llegaron a una pequeña casa oculta entre dos grandes edificios de departamentos. La anciana abrió la puerta y dejo pasar primero a la chica, para después seguirle cerrando la puerta al final. La mujer se descubrió la cara de un solo movimiento y vio a la anciana con una sonrisa. Esta abrió los ojos como platos. 

- ¡Oh mi dios! Pero si tanrnsolo eres una niña… - susurro mientras se acercaba a ella y le ayudaba a quitarse la gabardina. La chica parecía tener no más de 17 años, sus cabellos negros revueltos y algo esponjados por la humedad, sus ojos verdes completamente ojerosos, su piel tan pálida como la nieve.

La anciana se quito el impermeable, y se sacudió un poco dejando caer algunas gotas de agua en el piso de madera. Con un dedo le hizo una señal a la chica para que la siguiera, dio la vuelta y camino lo más aprisa que pudo hasta un sótano, el cual ilumino antes de entrar. En cuarto parecía más una sala que un sótano 

- Mi nombre es Ann Bliss, pero todos merndicen Madame Bliss… ¿Cuál es tu nombre pequeña? - pregunto a vez en que buscaba algunas toallas y uno que otro cobertor. La chica dejo a su bebe en el sofá y tomo un toalla que Madame Bliss le ofrecía.

 Erelyn, un gusto Madame Bliss… y gracias por salvarnos - pequeñas lagrimas escaparon de sus ojos. La anciana se acerco y la abrazo.

Aquel gesto de cariño por parte de la anciana, le hacia sentir protegida y querida, un sentimiento que había sus padres le habían arrebatado después de haber quedado embarazada.

Madame Bliss se acerco al bebe y le quito el cobertor que lo enredaba. Al ver la carita levemente sonrojada del bebe sonrió.

- Un pequeño ángel, es muy hermosa - la anciana paso su manos por el rostro de la pequeña, su carita estaba fría gracias al tiempo que ambas habían permanecido bajo la lluvia - ¿ya tienes un nombre? -

Erelyn desvío la mirada hacia la anciana, para después acercarse y arrodillarse frente al sofá, recostó la cabeza levemente en los piecitos de la bebe y sonrió.

- Siempre me gusto el nombre de Ayleen, pero… no se si sea el correcto - la anciana contemplo la mirada que Erelyn le brindaba a su hija, tan calurosa y tan llena de amor.

- Es el correcto… Erelyn, ¿sabes? Nunca tuve hijos, a pesar de que siempre los desee, mi estilo de vida me arrebato ese hermoso sueño, así que… ¿podrían cumplir el deseo de esta vieja anciana y quedarse conmigo? - la chica levanto la mirada confundida por la petición, pero a pesar de esa confusión no pudo negarse, así que sin pensarlo mucho asintió con la cabeza - haz echo feliz a una anciana, por eso te ayudare a vivir en este oscuro mundo - la sonrisa de la anciana se desvaneció, se alejo de ambas y fue hasta la pared.

Utilizo dos sus dedos para poder sacar una piedra y descubrir una pequeña caja fuerte. La abrió y de ella saco una botellita de cristal con un líquido de color violeta. Lo más rápido que pudo fue hasta una jarra de agua y vacío el contenido de la botellita - tu barrera es muy poderosa, así que estoy segura que lograras aprender todo lo que te enseñe - la anciana vació parte del agua en un vaso y se lo acerco a Erelyn - tu nena, esta muy débil… no se que te paso mi niña, pero lo principal ahora es que cambies a la pequeña y le des a beber esto - Madame Bliss le tendió el vaso lleno con agua.

Erelyn tomo el vaso entre sus manos y asintió con la cabeza. Busco entre el cobertor el único biberón que tenia. Vacío el contenido del vaso y sin pensar, que contenía el agua se la dio a la bebe. Esta no hizo ningún gesto de disgusto, sino todo lo contrario, bebió como si tuviera tiempo sin probar nada.

 - Madame Bliss, dijo que era como yo… ¿quiere decir que es una bruja? - La anciana se sentó en un sofá frente a ella y asintió con la cabeza.

-   Soy… - una sonrisa se formo en sus labios - fui una bruja cazadora… antes de que todo este desastre ocurriera, yo me dedicaba a matar a cada ser que intentaba salirse de las reglas… no era la única, habían muchos más… - Erelyn cambio de ropas a la bebe mientras escuchaba con atención. Envolvió a su niña en un nuevo cobertor y después arrullarla - tuve que hacerme fuerte para sobrevivir… perdí a mi familia, a la persona que amaba… desde entonces me volví solitaria -comento con tristeza en su voz.

Erelyn bajo la cabeza mientras imaginaba la vida que la persona que tenia enfrente había vivido, tal vez hasta cierto punto podía entenderla pero a la vez sentía que no era así.

 - ¿Por qué salieron a la luz? - Madame Bliss sonrió levemente, mirándola a los ojos.

 Estaban hartos de vivir en las sombras, además su comida se les acabo… así que, la mejor forma fue darse a conocer… no perdían nada, pura supervivencia Erelyn - la chica desvío la mirada, lo sabia… ella lo sabia.

Un silencio inundo la habitación, no era incomodo… era agradable. La bebida del biberón se termino con rapidez, así que madame Bliss, la volvió a llenar con la misma bebida, durante toda la noche hasta que no quedo ni una sola gota. La pequeña tomo un color más rosado, su temperatura se había estabilizado.

Horas antesrnde que amaneciera, Madame Bliss le brindo una habitación a Erelyn para que descansara todo lo que pudiera, antes de que la platica de la noche anterior se reanudara… Lo importante de esa madrugada ya se había cumplido, el cual era llevar a la bebe a un estado más sano, a comparación de que tenia en su llegada.



*Ucurito: Ser de las tinieblas, un nivel inferior a cualquier demonio. Su aspecto parecido a la de un oso mitad humano, sus colmillo tan filosos como cuchillas, sus garras largas y afiladas. Son capaces de moverse entre la oscuridad con facilidad. 

 

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