Reinarás

Capítulo único

Vuelve al Tokio resguardado por el pasado... busca ahí tu salvación


Categoria: Anime y Manga > Sailor Moon > Reinarás

Genero: Suspenso


autor: MakotoBlack

Ahí donde haya un espacio íntimo para publicar... ahí me verán :P

Reinarás: Capítulo único

autor: MakotoBlack

Pese al peso de lo que pasaba, pese a todo lo que la rodeaba ella seguía corriendo, poco tiempo le quedaba y lo sabía porque tras de sí, Plut corría más de prisa; los pasos sonaban como golpeteo de agua en un enorme túnel y las dos buscaban a como diera lugar alcanzar al resto, ayudar como fuera posible, al menos estar ahí. La escalera se extendía casi eterna frente a ellas y cuando un grupo de sombras les salió al paso, se lanzaron contra ellas y vencieron como pudieron, Plut dio un gemido al derribar al último enemigo, estaba herida, pero no se detendría pese a ello; apoyándose en la Tumba del Silencio se abrió paso entre los cuerpos que había logrado vencer, alzó la cara y vio el reflejo enorme de uno de los ataques de Mars, ellas peleaban en la parte superior, Plut y ella debían alcanzarlas.

            Pensaba en eso cuando lo sintió, el piso bajo sus pies se cimbró como si todo el sótano se hubiera venido abajo, por un momento creyó que eso era, por un momento su cerebro no pudo hilar las cosas, hasta que la voz de Plut le sacó de su ensoñación.     

            -Uranus. –Sonó tembloroso, con ese tono de misticismo en la garganta, se volvió a mirarla y notó el brillo destellante en la piedra de su tiara, casi de inmediato escuchó el grito y entonces los ojos de su compañera reflejaron una sombra cayendo desde las alturas justo tras ella; Saturn volvió la mirada sólo para distinguir el cuerpo agitado de Venus caer cuan pesado era.

            El golpe contra el piso sonó como una piedra que se estampa de lleno en el agua cristalina de una fuente, no tenía caso acercarse, desde donde estaban Plut y Saturn lo vieron, los ojos desorbitados y mirando arriba de su amiga lo confirmaban: Tokio de Cristal estaba cayendo. Desesperadas las dos siguieron subiendo y cuando más avanzaban más se daban cuenta que de nada serviría, Plut dio un alarido de rabia al encontrar en un pasillo el cuerpo inerte de Neptune y sólo a un par de pasos, la misma Saturn tuvo que contener un aullido de pena al ver a Uranus caer desplomada sobre su propia espada.

            Caían, cada una caía como moscas y cuando al llegar arriba los cuerpos destrozados de Jupiter y Mars les saludaron, Saturn y Plut lo presintieron, casi podían haber dado vuelta y regresar corriendo, pero no, tenían que confirmarlo; abrieron las puertas hacia la sala principal del reino y ante sus ojos se mostró el terror de lo que pasaba, en el trono caído aún con la espada en las manos, el Rey había dejado de existir y con la boca abierta en un grito, miraba al techo del que pendían todavía los trozos del agujero por donde habían entrado los invasores. Rumbo a la puerta donde ellas miraban el cuerpo contorsionado de la Reina miraba a un costado, aún con los brazos alrededor del cuerpo tembloroso de la Pequeña Dama y el rostro cruzado por una mueca de dolor inmenso.

            -Llévensela… llévensela. –Murmuró la voz destrozada de Mercury, que mascullaba desde su sitio al lado de la entrada, a los pies de Saturn que no la había visto. –Llévensela.

            -Debemos irnos. –Plut se inclinó, tomó el cuerpo maltrecho y tembloroso como gelatina de la pequeña y se dirigió a la puerta a toda prisa, Saturn no podía apartar los ojos de Mercury, que se agitaba en bocanadas de sangre pastosa y oscura, sin saber si ayudarla a levantarse, darle un golpe liberador o seguir a la otra. -¡Vámonos!

            Optó por salir corriendo, mientras el llanto se le agolpaba en la garganta y en los ojos, corrió escaleras abajo y entre las dos se abrieron paso como pudieron, tenían que llegar al único sitio que les quedaba: Las puertas del tiempo.

            Pasaron corriendo al lado de los cuerpos desfallecidos de Neptune y Uranus y Plut distinguió a la perfección que la segunda intentaba con sus últimas fuerzas arrastrarse hasta su alma gemela, pero no se detuvieron, siguieron corriendo, luchando con cuando enemigo se cruzó, sorprendidas de ver que los que las habían vencido no venían tras ellas aún; al fin cruzaron el portal hacia aquella habitación y sólo entonces lo vieron, habían venido siguiéndolas todo el tiempo. La niña en brazos de Plut agonizaba, era cuestión de tiempo, unos minutos quizá, Saturn lo supo entonces, debía actuar.

            -Vete, cruza las puertas… ¡Hazlo!... usaré La Tumba del Silencio. –Exclamó decidida, Plut le miró un instante incrédula.

            -No, no puedes hacer eso, acabarías con todo. –Aseguró aterrada, con la pequeña entre sus manos dando unos sollozos adoloridos.

            -Es la única opción, lo haré en cuanto cruces y así no podrán seguirte. –Era un plan brillante, estaba segura de que lo era; Plut también lo creyó y aunque su cara alojaba un profundo temor, aceptó su decisión, levantó la Esfera de Granate y abrió las puertas del tiempo.

            Apenas se abrieron, Setsuna Meiou, Sailor Plut cruzó el marco entre las ondas enormes de luz, sosteniendo en brazos a la Pequeña Dama y recordando otras ocasiones en que había tenido que sacrificarlo todo por ella, se volvió y pudo distinguir la mirada seria y firme de Hotaru Tomoe, Sailor Saturn, que aceptaba su destino, dispuesta a contener lo que venía a atacarlas; dos pasos luego de cruzar el marco y la puerta se cerró, Saturn alzó con firmeza la Tumba del Silencio y decidida dejó emanar de ella todo el poder que contenía, cada muro, cada roca, incluso cada luz de aquel planeta, cada resto de Tokio de Cristal y del planeta se evaporó, incluidas las puertas del tiempo. La esperanza eran esas dos mujeres que habían cruzado la puerta.

            Cuando Plut abrió los ojos y miró al frente esperando encontrar un Tokio joven, un Tokio virgen y a salvo, pudo ver ante sus ojos la destrucción inmensa de un apocalipsis prematuro y humano; con absoluto desconsuelo miró en sus brazos a la Pequeña Dama, Rini, la futura princesa… que ya no tendría reino nunca.

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Comentarios

Skinniy

hace 7 años, 10 meses Responder

Te juro que intenté leerlo, pero sabes que yo no soy fan de Sailor Moon, así que espero que no te moleste que sólo haya pasado a rayarte por aquí para decirte que te quiero =3


MakotoBlack

hace 7 años, 10 meses Responder

 

@Skinniy jajajajaja, ni te apures, que igual es quizá lo más sin sentido y más raro que he escrito ¬¬... igual gracias por pasar... te quiero :3




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